
El rebozuelo, también conocido como Cantharellus cibarius, es una seta comestible muy apreciada en la cocina europea. Esta seta silvestre es muy versátil en la cocina, ya que se puede usar en una gran variedad de platos. Por ello, se quiere explorar todo lo que hay que saber sobre el rebozuelo.
Se trata de una seta comestible que se encuentra en bosques y praderas de Europa, Asia y América del Norte, perteneciente a la clase de los basidiomicetos. Su nombre científico es Cantharellus cibarius, haciendo referencia a su forma única, ya que cantharellus significa copa en latín. Esta seta cuenta con diferentes nombres dependiendo de la zona en la que se encuentre como las siguientes: chantarela, seta de San Juan o rossinyol.
Esta seta se puede distinguir de forma fácil debido a las siguientes características:
Es importante tener en cuenta que existen falsas especies venenosas que pueden confundirse con el rebozuelo. Por lo tanto, siempre se debe verificar la identificación con múltiples fuentes o expertos antes de consumirlo.

Es un tipo de seta amarilla que crece en zonas lluviosas de Europa, principalmente en España, Italia, Alemania y Reino Unido que cuenten con las siguientes características:
El rebozuelo prefiere climas templados y húmedos. Se desarrolla mejor en zonas con una temperatura media anual de entre 10 y 15 ºC. Además, necesita una humedad relativa alta para crecer, por lo que es común encontrarlo en zonas con precipitaciones frecuentes.
El suelo es uno de los factores clave para el crecimiento. Esta seta prefiere sustratos silíceos, con un pH nunca mayor a 5,5. Algunos de los tipos de suelo donde se puede encontrar son areniscas, granitos, pizarras y cuarcitas. Además, se desarrolla mejor en suelos húmedos y bien drenados.
El rebozuelo suele crecer en bosques de coníferas y caducifolios, así como en zonas de hayedos, castañares, robledales, encinas y rebollos. Se puede encontrar en bosques húmedos y sombríos, en claros y bordes de caminos. También es común encontrarlo en zonas de matorral y praderas. Todo ello hace que se pueda conseguir este hongo por toda la Península y en diferentes partes del mundo.
La temporada de crecimiento de los rebozuelos comienza en mayo y se extiende hasta octubre, aunque la época exacta puede variar según la región y las condiciones climáticas.
Durante la primavera y el verano, las lluvias y la humedad son factores clave para el crecimiento de los rebozuelos. Sin embargo, no es una regla fija, ya que también pueden aparecer después de una lluvia intensa en otoño.
Las chantarellas son más comunes en zonas de montaña y bosques de pinos. En España, se pueden encontrar en la Cordillera Cantábrica, los Pirineos y la Sierra de Guadarrama.
Es importante recordar que el rossinyol es una seta que crece de forma silvestre y no se cultiva comercialmente. Por lo tanto, su disponibilidad y precio pueden variar según la temporada de crecimiento y la región geográfica.
Esta seta comestible está muy valorada en la cocina por su aroma afrutado y delicado, similar al albaricoque. En esta sección se presentan los usos culinarios más populares del rebozuelo.
Se trata de una seta muy fácil de preparar y cocinar. No obstante, se deben tener en cuenta los siguientes consejos:

El rebozuelo es una seta que se puede conservar durante unos días en la nevera. Lo más adecuado es utilizar un trapo húmedo o un pincel para retirar los restos de tierra y suciedad y así conseguir que la seta se quede seca y limpia, conservándose crujiente a la hora de cocinarla.
Para almacenar el rebozuelo durante más tiempo, se puede:
Es importante tener en cuenta que el rebozuelo no se debe lavar bajo el grifo, ya que absorbe mucha agua y pierde su sabor y textura.
Aunque el rebozuelo o Cantharellus Cibarius, es una especie única. Sin embargo, se pueden encontrar muchos tipos de cibarius, aunque todas comestibles. Así algunas de las más parecidas son la C. subpruinosus o pallens, de menor tamaño y que posee un velo que cubre el sombrero. El pie posee tonalidades marrones, evidentes sobre todo cuando se hace adulto.
También puede confundirse con la Hygrophoropsis aurantiaca (falso rebozuelo) el cual es tóxico. Este sale en pinares y tiene láminas, no pliegues. Además su olor es desagradable, por lo que al cocinarlo se podrá diferenciar rápidamente. A la hora de recolectar habrá que prestar atención para no confundirlo.
El rebozuelo es una de las especies más fáciles de encontrar en la península por lo que se puede recolectar de forma sencilla y debe realizarse con cuidado para no confundirlo con otras especies tóxicas.