Prepara todo el material en una superficie limpia: Coloca la jeringuilla esterilizada, el vial, el alcohol y el mechero sobre una zona limpia y desinfectada. Antes de empezar, ponte los guantes y la mascarilla para reducir al máximo el riesgo de contaminación.
Acopla la aguja a la jeringuilla: Hazlo en condiciones estériles y limpia la unión con alcohol isopropílico para asegurar una manipulación higiénica.
Esteriliza la punta de la aguja: Pasa brevemente la punta de la aguja por la llama del mechero. Después, espera unos segundos para que se enfríe antes de introducirla en el vial.
Introduce la aguja en el vial: Perfora con cuidado la membrana del vial e introduce la aguja en la solución líquida que contiene las esporas.
Carga la jeringuilla y homogeneiza la mezcla: Tira del émbolo hacia arriba para llenar la jeringuilla. A continuación, vacía y vuelve a llenar para homogeneizar correctamente la solución. La carga recomendada es de hasta 10 ml.
Extrae la jeringuilla con cuidado: Una vez cargada, retira la aguja de forma aséptica y manipula todo el conjunto con cuidado para evitar contaminaciones.
Elige entre conservación o inoculación directa: En este punto, puedes optar por dos posibilidades: - Opción conservación: coloca un tapón estéril y guarda la jeringa en la nevera. De este modo, puede mantenerse viable hasta 2 años.- Opción inoculación directa: si el sustrato ya está listo, puedes proceder directamente a la inoculación. Distribuye la solución sobre el sustrato: La solución de esporas debe repartirse de forma uniforme por todo el sustrato, dispersando bien las gotas para maximizar la superficie de colonización.
Mantén el sustrato en las condiciones adecuadas: Una vez inoculado, el sustrato debe colocarse en un lugar sin luz directa y con una temperatura estable de entre 25 y 28 °C. En estas condiciones, el micelio comenzará a colonizar el sustrato en un plazo aproximado de 15 a 20 días.