
Las trufas mágicas se conocen desde hace muchos años por ser uno de los ingredientes culinarios más demandados, apareciendo en todo tipo de platos. Esta maravilla de la gastronomía crece bajo tierra y es de difícil recolección, convirtiéndose en un ingrediente deseado por los amantes de la alta cocina.
Las llamadas trufas mágicas son los esclerocios de las setas, es decir, la parte que se encuentra bajo tierra y sirven como reserva de alimento. Sin embargo, son más difíciles de localizar y desenterrar. No obstante, estas trufas poseen varios efectos más allá de los alucinógenos. Entre ellos se encuentran algunos beneficios sobre la salud, rodeados de polémica debido a la falta de estudios suficientes sobre el tema. Los resultados de las últimas investigaciones corroboran algunos de estos datos.
Aportan grandes beneficios a la salud
Las últimas investigaciones de psiquiatría demuestran que la psilocibina y psilocina pueden ser un factor esencial para avanzar en tratamientos como la depresión , entre otros problemas psicológicos. Además se sabe que dichos elementos no generan adicción.
Estos componentes consiguen equilibrar la amígdala, al cambiar la forma en que se reciben los estímulos negativos, contribuyendo a superar la depresión. Por otro lado, pueden ser un alivio para las personas que sufren de cefaleas o migrañas, ayudando a reducir los dolores de cabeza.
Aunque los primeros estudios arrojan datos positivos, la comunidad científica todavía se encuentra debatiendo sobre su efectividad y posibles efectos secundarios en algunos pacientes. El consumo de estas sustancias con fines medicinales no es el mismo que el recreativo, por eso se recomienda consultar primero con un médico.

Su consumo es legal en algunos países de Asia
A pesar de las trabas que se pueden encontrar a la hora de consumir alcohol o cannabis en el continente asiático, en el caso de los hongos está mucho más aceptado. En países como Bali, tienen mercados en los que se pueden comprar de manera completamente legal.
Por otro lado, en España, tanto su cultivo como los kits de estudio micológico son legales, únicamente cuando se cultivan para coleccionismo o uso ornamental. Otro país europeo en el que es legal su plantación es República Checa.
Pueden provocar cambios en la personalidad
Esto es debido a la psilocibina, un componente que puede cambiar el patrón de pensamiento, llegando a influir en la personalidad de forma positiva. Por lo general, estas modificaciones en la personalidad hacen referencia a una mayor confianza, una mentalidad más abierta e incluso un mayor optimismo.
Según las últimas investigaciones, una dosis fuerte puede provocar alteraciones en el individuo que perduran durante más de un año, e incluso de forma duradera. Independientemente del tipo de personalidad del consumidor, se ha demostrado que tras la experiencia con las trufas alucinógenas las personas amplían su imaginación y aumenta el valor de las emociones. Además, muestran un gran interés por el arte, la creatividad y aumenta su curiosidad.
Este tipo de cambio no suele ser muy frecuente en individuos que ya han llegado a la edad adulta (25-30 años) ya que la personalidad se determina durante la niñez y la adolescencia. Los expertos creen que este cambio no está provocado por los efectos psicodélicos, sino por las experiencias que provocan y que son vividas como muy profundas y trascendentales.
Ayudan a combatir adicciones
El alcohol o el tabaco son dos de los productos cuyo consumo causa más adicción y con un proceso de desintoxicación mucho más duro. Por eso, en los últimos años se han realizado diversas investigaciones sobre cómo el consumo de estos hongos puede ayudar a superarlas.
Este estudio se basa especialmente en la experiencia que provoca su consumo. Se aprovecha su poder psicodélico para crear una experiencia abstracta que cause un gran impacto en el paciente y cambie su forma de ver la vida. Muchas veces, tras este viaje, los pacientes se replantean por qué siguen consumiendo dichas sustancias, ayudando a dejarlo de forma definitiva.
Hay una gran variedad de especies
En total, casi 200 tipos de trufas y setas mágicas crecen por todo el mundo, en una amplia variedad de entornos desde praderas o jardines hasta frondosos bosques. Algunos de los más conocidos son el psilocybe Cubensis, el psilocybe Mexican o el Azurecens.

Son fáciles de conservar
A diferencia de las setas, las trufas son más fáciles de secar y conservar, pudiendo guardarse durante años. Su consumo se puede realizar de formas múltiples y muy originales. Si bien lo más común es masticarlas, también se puede agregar a cualquier plato durante la cocción.
Con un sabor a frutos secos ligeramente amargos, puede ser que algunas personas no toleren el sabor de estos hongos. Para ellos, la preparación de un té mágico es la mejor opción para disfrutarlos. Por otro lado, se pueden tomar en forma de cápsulas si se quiere experimentar sus efectos de forma más reducida.
Contrariamente a lo que se piensa, el ser humano lleva incorporando estos hongos a su dieta durante siglos. Su uso es casi tan antiguo como nuestra propia existencia. Uno de los ejemplos más antiguos son los vikingos, quienes las usaban para inducir a un estado de trance antes de las batallas.
Lo mismo ocurría en América, en culturas como la Azteca, que las utilizaban durante las ceremonias religiosas. De hecho, existen varias teorías sobre cómo podría haber afectado el consumo de las mismas en la evolución del ser humano. Entre ellas, cómo podría haber influido en ciertas características como la agudeza visual. Sin embargo, estas teorías todavía no se han podido demostrar.