
Cuando vemos una seta en el bosque o en una maceta, solemos pensar que eso es el hongo. Sin embargo, lo que aparece a simple vista es solo una pequeña parte de un organismo mucho más grande y complejo que permanece oculto.
La mayor parte del hongo vive bajo el suelo, dentro de la madera o en el sustrato, formando una red microscópica llamada micelio. Esa red está compuesta por miles de filamentos muy finos conocidos como hifas, que trabajan juntas para permitir que el hongo se alimente, crezca y, en el momento adecuado, produzca la seta.
En este artículo vamos a explicar qué es el micelio y qué son las hifas de una forma clara y sencilla, sin tecnicismos innecesarios y con ejemplos fáciles de entender.
El micelio es el verdadero cuerpo del hongo. Aunque la seta sea la parte más visible, el micelio es quien realiza todo el trabajo importante.
Podemos imaginarlo como una red de raíces extremadamente finas que se extiende por el suelo o por el material donde vive el hongo. Esta red crece poco a poco, explorando el entorno y aprovechando cualquier fuente de alimento disponible.
Gracias al micelio, el hongo puede absorber nutrientes, almacenar energía y mantenerse vivo durante largos periodos de tiempo, incluso cuando no produce setas. De hecho, un micelio puede vivir meses o años sin que aparezca ningún cuerpo fructífero visible.
Las hifas son los filamentos microscópicos que forman el micelio. Son como hilos transparentes que se alargan desde la punta, se ramifican y se entrelazan con otros filamentos cercanos.
A través de estas hifas circulan los nutrientes que el hongo obtiene del entorno. De esta forma, lo que se absorbe en una zona puede ser transportado a otra donde el hongo lo necesite, permitiendo un crecimiento equilibrado y continuo.
Aunque cada hifa es muy fina y delicada por separado, juntas forman una estructura sorprendentemente resistente y eficiente.

Para entender bien estos dos conceptos, basta con pensar en una red eléctrica o de cables:
Ambos son inseparables: sin hifas no existe micelio, y sin micelio las hifas no tendrían sentido como sistema completo.
| Elemento | Qué es | Para qué sirve |
| Hifas | Filamentos microscópicos individuales | Absorben y transportan nutrientes |
| Micelio | Conjunto de hifas formando una red | Es el cuerpo principal del hongo |
| Seta | Parte visible del hongo | Reproducción mediante esporas |
| Sustrato | Material donde vive el hongo | Fuente de alimento |
Los hongos no producen su propio alimento como las plantas. En su lugar, el micelio libera sustancias que descomponen la materia orgánica que tiene alrededor. Esa materia, una vez transformada, puede ser absorbida por las hifas.
Por este motivo, los hongos suelen aparecer en lugares ricos en restos vegetales, como madera en descomposición, hojas, paja o suelos orgánicos. Gracias a este proceso, los hongos cumplen una función esencial en la naturaleza, ayudando a reciclar nutrientes y mantener el equilibrio del ecosistema.
Las hifas están rodeadas por una pared externa que les da forma y resistencia. Esta pared contiene quitina, un material muy fuerte que también está presente en el caparazón de los insectos.
Gracias a esta estructura, las hifas pueden crecer sin romperse fácilmente y resistir cambios del entorno. Esta pared actúa como un auténtico “esqueleto” para el hongo.
La seta aparece cuando el micelio ha crecido lo suficiente y las condiciones del entorno son favorables. En ese momento, parte del micelio se organiza de una forma especial para crear el cuerpo fructífero, cuya función es producir y dispersar esporas.
Una vez que la seta cumple su función, desaparece, pero el micelio sigue vivo en el sustrato. Por eso, en un mismo lugar pueden aparecer setas varias veces sin que el hongo haya muerto.

El micelio no solo es importante para el hongo, sino también para el entorno donde vive. Ayuda a descomponer materia orgánica, mejora la calidad del suelo y, en muchos casos, colabora con las plantas facilitando la absorción de nutrientes.
Por esta razón, algunos científicos describen el micelio como una gran red natural que conecta el suelo y los organismos que viven en él.
Aunque solemos fijarnos en las setas, el verdadero protagonista del mundo de los hongos es el micelio. Esta red invisible de hifas es la responsable de que el hongo crezca, se alimente y sobreviva.
Entender qué son el micelio y las hifas nos permite ver los hongos de otra manera, no como simples organismos aislados, sino como sistemas vivos complejos que trabajan de forma silenciosa bajo nuestros pies.
El micelio es el cuerpo principal del hongo. Es una red invisible de filamentos que vive en el suelo o en el sustrato y se encarga de alimentar y mantener al hongo con vida.
No exactamente. Las hifas son los filamentos individuales, mientras que el micelio es el conjunto de todas esas hifas formando una red.
Porque el micelio es microscópico y crece bajo el suelo, dentro de la madera o del sustrato. Normalmente solo vemos la seta cuando el hongo se reproduce.
No. La seta es solo una parte del hongo. Su función es reproducirse, pero el organismo principal es el micelio.
Sí. El micelio puede vivir durante mucho tiempo sin producir setas visibles si las condiciones no son las adecuadas.
Porque los hongos se alimentan de materia orgánica. El micelio descompone esos restos y obtiene los nutrientes que necesita para crecer.
Mucho. Ayuda a reciclar nutrientes, mejora la calidad del suelo y participa en el equilibrio de los ecosistemas.