
Todo el mundo ha podido observar en la pared, el suelo o la corteza de algún árbol alguno de estos organismos, con una forma similar a una mancha y que recuerda al musgo. Liquen es una palabra que se ha utilizado históricamente con diversos significados. Muchas veces se confunden con el musgo u otro tipo de plantas de reducido tamaño. A continuación, se explican todas las características que permiten diferenciar los líquenes de otro tipo de microorganismos.
Los líquenes son unos organismos complejos formados por la simbiosis o la unión íntima de un hongo y un organismo fotosintético que suele ser un alga verde o una cianobacteria. Estos organismos son supervivientes capaces de colonizar casi todos los ecosistemas que se conocen, gracias a su alta capacidad de adaptación. Por ello, se pueden encontrar en diferentes líquenes en desiertos, bosques y hasta zonas polares, ocupando un 8% de la superficie terrestre, por su capacidad para sobrevivir en condiciones meteorológicas extremas.
Debido a esta capacidad, tanto los hongos como los vegetales se unen para conseguir llegar a lugares donde solos no podrían hacerlo. Así el alga aporta los nutrientes, como hidratos de carbono o compuesto a base de nitrógeno, mientras el hongo le proporciona la capacidad de adherirse a cualquier sustrato y la protección, además de sales y agua. Es decir, una parte pone el hábitat y la otra el alimento.
Se debe saber que se llama micobionte a la parte fúngica y fotobionte a la otra parte. Asimismo, en muchas especies de líquenes se puede encontrar levadura, un hongo unicelular. Este se descubrió recientemente, por lo que no se conoce todavía con seguridad cuál es su papel aunque se cree que es la encargada de segregar ciertas moléculas para proteger y darle estructura del liquen.

Entre las principales características que permiten diferenciar los líquenes de otro tipo de hongo, e incluso del musgo, estarían las siguientes:
Los líquenes destacan por su gran importancia biológica y aquí se encuentran algunas de las principales razones para ello:

En la actualidad, se pueden citar 7 tipos de líquenes que se diferencian por la forma en que se fijan al sustrato y su morfología.
Todas las especies de líquenes que se pueden descubrir cuentan con una función biológica muy importante, además de funcionar como indicadores de la calidad del aire y la contaminación. Es importante conocer la diferencia entre estos y el musgo, para poder reconocerlos de manera sencilla.